martes, 1 de noviembre de 2011

La trepanación explicada a los niños.

Remontémonos hacia el año 1970. En aquellos días de algarabía social y consumo desmesurado de estupefacientes, Amanda Feilding, una inglesa de 27 años de edad se trepanó el cráneo con un torno de dentista delante de un espejo del váter.


La trepanación, para aquellos que no lo sepan consiste en la perforación total o parcial del cráneo con fines médicos o terapéuticos. Las antiguas civilizaciones peruanas creían que la trepanación era un método eficaz para eliminar diferentes enfermedades (dolores de cabeza, jaquecas, cefaleas o incluso tumores) y también para apaciguar el dolor producido por puntas de flecha, cortes, quemaduras, etc.




Aunque el método 'trepanústico' se haya usado con fines de índole curativa, también se le ha atribuido un sinfín de prácticas de caracter esoterico y mistico. Por ejemplo, la tonsura de los frailes es un eco de trepanación vigente.



Muchas tribus indígenas de Africa y el sur de América creen que con la trepanación se consigue un alto nivel de comprensión metal, completa reflexión y en ocasiones, algunos aseguran que llega a aumentar la capacidad comprensiva e intelectual del sujeto.




Pero volviendo al asunto Feilding, la joven Amanda, después de ser examinada por un grupo de neurocirujanos alegó que su trepanación fue realizada para 'alcanzar un nivel de conciencia superior'.
Amanda llevaba mas de cuatro años buscando un cirujano que llevase a cabo tal macabra operación, pero fue inútil. La impaciencia hizo el resto...


Años mas tarde, concretamente en el 2002, Fielding viajó a México para que un neurocirujano le hiciese una segunda escisión en el cráneo para que su trepanación fuese la envidia de su barrio. Actualmente, Fielding es dueña de una prestigiosa galería de Arte en Londres y hace campaña para que el método 'trepanéutico' pueda ser practicado en todas partes del mundo por aquella gente que lo solicite, y que lo cubra la Seguridad Social.
                          'La trepanación recorded de Fielding'


Retrocedamos dos años antes. A finales de Enero del año 2000, Heather Perry, una joven de 29 años residente en Upleadon (Gloucester) se había fugado de casa, argumentando que por graves depresiones y por síndrome de fatiga crónica. Los padres de la joven se pusieron en contacto con la policía para investigar su ausencia.
Heather se había fugado a Pennsylvania, donde se encontró con Peter Halvorson (líder del Grupo Internacional para la Defensa de la Trepanación).
Días mas tarde, Haether Perry regresó a casa el 21 de Febrero. Pero ya no era la misma joven enloquecida que se fugó. Su cráneo albergaba una cicatriz cruciforme en la parte parietal de la cabeza: se había auto-trepanado. Aunque para la comunidad médica es un tema tabú, la trepanación no es ilegal para cualquier persona que desee practicarla.
El FBI intentó investigar a Halvorson por si había influido a la muchacha a abrirse un boquete en el cráneo de dos cm. de ancho. Halvorson negó tales acusaciones y argumentó que Perry estaba decidida a ser trepanada.
Al igual que Fielding, Perry lleva una vida normal e idealizada antes de que su cabeza fuese portadora de una cicatriz, que da fe de que su cráneo llegó a ver la luz del día.


Entrevista a Haether Perry: http://scienceblogs.com/neurophilosophy/2008/08/lunch_with_heather_perry.php


El patrón de estas dos mujeres (ambas inglesas y con veintitantos años cuando su interés por rajarse la cabeza fue en aumento) se debe a diversas tesis argumentadas por el doctor Bart Hughes. 
En 1962, el doctor holandés Bart Hughes desembarcó en la isla de Ibiza para hacer un experimento fisiológico y mental: probaría si la marihuana y el LSD tenían el mismo efecto en sus carnes o si sus consecuencias eran divergentes. 
El médico Hughes se rebajó al mas bajo nivel médico posible y se pasó por el forro todos los consejos médicos de cuantos terapeutas y naturólogos hay en el mundo: se fue de parranda en parranda toda la noche, se metió para el cuerpo varias tandas de kalimotxos, cató cuantas clases de drogas puede aguantar el cuerpo humano y conoció a diferentes mujeres ibicencas con la coletilla / anzuelo de 'soy médico' para ligar... 
En un momento dado de la joven noche ibicenca, Hughes conoció a un joven autóctono que en cada discoteca caminaba cabizbajo llamado Titi. A Hughes le atrajo su imperturbabilidad  y su ensimismamiento, y entablaron una charla. Hughes se mostró amigable con el joven y en un momento dado le preguntó por tal extraña costumbre 'cabizbajera'. Titi le contestó que era su particular forma de colocarse.


                          Bart Hughes, Isaías de la perforación craneal


Días después, Hughes estuvo dándole vueltas a tal pintoresca afición y acabó formulando una curiosa analogía: 'la gravedad es el peor enemigo del hombre'.
El 6 de Enero de 1965, el doctor Hughes se autotrepanó, para así culminar su corpus teórico con un golpe de efecto práctico.
A partir de aquí, nació el Dutch Provos (movimiento-subterraneo-occidental de índole situacionalista, a favor de esta práctica quijotesca e inmemorial) y no tardó en congregar adeptos. 
Su amigo y seguidor Joey Mellen se auto-trepanó en primavera de 1970. 
¿Saben uds. quien era Joey Mellen? Joey Mellen era el esposo de la citada Amanda Fielding, trepanada debido a los impetuosos consejos de su marido. Y aquí cerramos el circulo de trepanaciones modernozoicas.


Puede decirse que la trepanación sigue diversas pautas comunes: 1) el joven pastillero / pajero cañí viaja a Ibiza (o a cualquier isla de placeres inconfesables) atraído por una sustanciosa cantidad de estupefacientes y licores varios que se servirán. 2) el pastillero viaja a Ibiza y comprueba, efectivamente, que allí hay drogas que se regalan en cajas de 12 kilos. 3) se las toma en una larga farra con discoparty y desenfrene zig-zageante incluido 4) vuelve a su hotel ya entrados los primeros rayos de sol mañaneros 5)sube a su habitación y se da cuenta de que su vida esta siendo desperdiciada injustamente por culpa del consumo masivo de pastillas 6) coge su neceser y saca una navaja (o cualquier objeto cortante) 7) practica su trepanación al punto de nieve (sin ahorrar en traumas ni conceptos malsanos). 
Podría considerarse a este método quirúrgico como una lobotomía a la inversa, ya que las lobotomias no te convierten en un zombie tambalente. 


En todo caso, consideramos a la trepanación un técnica tajante de problemas ante la sociedad, familia y amigos en fase pre-embrionaria. ¿Quién sabe? Posiblemente los emo, góticos o cualquier tribu urbana abocada a la autodestrucción consiga adquirirla como método supremo de relajación zen y de neutralizador de cualquier vestigio traumatológico.
                                        'Trepanación en el Arte'


Todavía la gente sigue preguntándose acerca de la efectividad de la trepanación. Es posible, que la trepanación tenga consecuencia indescriptibles y que aún seamos demasiado escépticos para creernos cualquier patraña 'doctorologica', pero lo que si sabemos es que (al igual que las drogas) se pueda resumir en esta frase: 'No sabes lo que es, hasta que no lo pruebas'.


Finalmente, por si todavía queda algún neófito ansioso por sbaer cuan de doloroso puede ser perforarse el cráneo, recomiendo un shockumentary titulado 'A Hole in the Head' (no confundir con la película de Capra). Aquí se habla sin tapujos sobre esta practica    carente de valor científico y médico a la que se le atribuyen componentes mágicos y esotéricos.
 La trepanación, hoy en día, sigue siendo un tema escabroso y tabú para charlar una tarde con la abuela, pero los tiempos cambian; y lo que parecía una práctica meramente curativa y terapéutica, se convierte en un método de autoinmolación que consigue despejar tu mente y ver la realidad como si tuvieses un tercer ojo que analiza cada fragmento que percibes.





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