miércoles, 30 de noviembre de 2011

Eyes Wide Sex.

Este hastiado cronista quiere empezar esta (corta) entrada contándoles una anécdota. 


Allá por el año 1999, un amigo de mi padre, llamémosle Sr. Q, fue a ver la película (póstuma) del maestro Stanley Kubrick, 'Eyes Wide Shut'. ¿Recuerdan aquella fantasía schnitzleriana con tintes gótico/románticos y neo-misticismo orgiástico?. Pues bien. El final de esta tropelía acababa con el personaje de Nicole Kidman hablando con Tom Cruise y pronunciando esta frase. Atentos:

Toma castaña, Kubrick. Sí, señor. A partir de aquí, el Sr. Q elucubró una serie de teorías a cada cual mas freudiana que la anterior haciendo apología del erotismo pop, el sexo en lugares públicos o la fornicación como éxtasis de la vida.

Años mas tarde, varios divulgadores y críticos de cine vieron en Kubrick la efigie de un pervertido que le encantaba el sexo, o consideraba el sexo como 'la única cosa por la que vale la pena vivir'. Aquella imagen de genio indiscutible o misántropo ausente se había desfragmentado en la de un señor con gabardina que deambulaba por los callejones de la perversión.

Kubrick, sin embargo, falleció mientras estaba montando su opera magna, y ademas era un hombre difícil de entablar una conversación razonable; pero estoy seguro de que mucha gente interesada vió en ese final un discurso igualable al del cómico Xavi Castillo en una de sus obras teatrales, 'Canvi Climàtic Circus' donde proclamaba: 'Folleu, folleu que el món s'acaba' (Follad, follad que el mundo se acaba).

En realidad, aunque en el trailer de la cinta se anunciaba una sustanciosa tonelada de imágenes lúbricas y de carácter pernicioso, la película no contiene imágenes de gente practicando sexo ni similares. Quisieron trufa esta película como 'la peor película de Kubrik' y la calificaron de X en diversos países, aunque hay que reconocer que Kubrick fue un incitador de masas, véase las atroces fantasías markchapmanescas de jóvenes ingleses de la década de los 70 tras varios visionados enfermizos de otra polémica obra, 'La naranja mecánica'.

Eyes Wide Shut estuvo incluso vetada en la India, por incluir frases de las Sagradas Escrituras en la escena de los rituales.
También hubo infundados rumores sobre las escenas en las que unos Cruise & Kidman emporrados relatan los pros y los contras del otro. La prensa  llegó a decir que Stanley Kubrick, ese viejo zorro del amor, les había enseñado a como fornicar. 
El matrimonio denunció a los periódicos por dichas infamias.
También se divulgó el rumor de que Cruise & Kubrick tuvieron que ir a 'clubs de carretera' para sociabilizarse con la clientela y con los propietarios del local. Fake also.

                         La mirada perversa del genio

Posiblemente, Schnitzler no hubiese visto con buenos ojos ese final, pero Kubrick siempre tuvo en mente la apoteosis y la provocación para incitar a que diversos entendidos tuviesen a bien refregarse los ojos de incredulidad. Y aquí, lo consiguió.
Al alejarse del tema central de la novela, Kubrick nos lleva a su mundo interior, aunque ese mundo interior se pueda resumir en una canción de Georgie Dann, el final de 'Reencuentro' o un sketch de Benny Hill.
Varios analistas concluyen en que el final sería una equivalencia a sí Schnitzler hubiese escrito la novela en nuestra era. El final mas libérrimo de la historia del cine, sí señor. Un final sin ataduras, sin preocupaciones, sin roces, a tomar por el culo la estructura narrativa y todo el contenido anterior. A la mierda las mascaras.
Hay que follar, hay que follar mas, follar es bueno, es sano, es la única forma de comunicación (clímax) con la divinidad. Y, después de esta reflexión mas propia de 'Saber Vivir' que de un blog, me despido.

Fidellio, maestro.

para mas información: http://pentiumbonsworth.blogspot.com/

jueves, 24 de noviembre de 2011

El asunto Arbuckle.

Hace poco, la editorial Anagrama publicó el libro 'Yo, Fatty', una biografía escrito por Jerry Stahl en la que decía:

'Mack Sennet repetía hasta la saciedad que la comedia no consistía en ser gracioso. Consistía en ser desesperado. ¿Qué, si no, la desesperación podía provocar a un hombre a caminar sobre un cable de teléfono a 9 m. de altura sobre el suelo, romper una claraboya en su caída y caer en un colchón destripado, 6 m. mas abajo?'


La verdad es que la comedia slapstick siempre fue un abrevadero de gags, chuflas y pantomimas donde todo el mundo pudo recostarse sobre su butaca y mondarse al son de Buster Keaton, Charlie Chaplin o el mítico y, a la vez olvidado, Roscoe 'Fatty' Arbuckle.


              Fatty Arbuckle, hastiado cómico de mirada penetrante


Siempre se ha dicho que la comedia slapstick ha estado mas emparentada con el snuff que con el gore. Un sinfín de artillería pesada propia de mad doctors mas que de actores orondos del séptimo arte (serruchos, cuchillos, bombas, espadas, cajas sorpresa...), eran mas propias de un circo ambulante o de una consulta de Jack el Destripador.
Cuando hablamos de slapstick y snuff movie nos referimos a una serie de pifias y errores por parte de técnicos y miembros de atrezzo que consiguieron algún que otro accidente relacionado con el utillaje de los personajes. Por ejemplo, aquella vez que a Harold Lloyd le explotó un abomba real en plenas napias, creyendo que era un efecto realista pre-gag. 
El snuff siempre ha sido considerado como la aproximación mas esclarecedora y directa sobre cualquier suceso de índole escabrosa o macabra. En cambio, el gore es la simulación de dicho suceso.




                            El rostro accidentado del cómico


La cámaras siempre han sido testigas de la verdad y de las pruebas. Fatty Arbuckle tuvo suerte de que en la época en la que vivió no hubiese aparecido la tecno-factoría Sony o Canon para que las pruebas de su desliz hubiesen sido claramente incriminatorias. 
Fatty Arbuckle, aquel star mediático protagonista de entrañables películas para el descojone vivo, había sido acusado de asesinar y violar a Virginia Rappe (el nombre no podía ser mas idóneo), una aspirante a actriz de 26 años que conoció al susodicho actor en el Hotel Saint Francis de San Francisco el 3 de Septiembre de 1921.


Repasemos los hechos:
Fatty Arbuckle, aquella morbidobesa estrella de la comedia silente siente que debe tomarse unas vacaciones tras tanto ajetreo hollywoodiense. Decide ir a pasar una estancia en el Hotel Saint Francis con dos amigos, Lowell Sherman & Fred Fischman.
Esa noche, Arbuckle y sus compadres invitaron a varias mujeres a pasar una noche de lujuria y exceso a partes iguales.
En un momento dado de la noche, Rappe ebria de poder y famélica de sexo por la idea de estrenarse con un cómico del star system mediático, retozó desnuda con Arbuckle.
Horas mas tarde, Rappe argumentó que se sentía pálida y fatigada. Se acostó en la cama. Todos creyeron que era una sobredosis de alcohol o algo similar.
Tres días después, la Rappe falleció a causa de una peritonitis.
Entonces, Maude Delmont (amiga de Rappe) informó a la policía sobre el instant affair entre Arbuckle y ella. 


         Virginia Rappe: el todo o nada de la elección del deseo


El forense investigó el cadáver de la Rappe y dictaminó que la actriz se había perforado la vejiga. Esto devino a una intoxicación de la sangre causada por diversos cristales alojados en la vagina y posiblemente, de ahí apareció la enfermedad.
Delmot declaró haber visto escabullirse a Rappe a la habitación de Arbuckle. Esta avanzadilla fue demostrada meses mas tarde cuando la policía observó que los cristales de su vagina eran de una botella de cristal que Arbuckle había usado para ensanchar la 'fosa' de la actriz debido a problemas de penetración causados por al edad y por la falta de destreza en tan airadas situaciones.


Corren diversas historias / rumores sobre lo que ocurrió en aquella habitación entre Arbuckle y Rappe. 
Se rumorea que Arbuckle encargó un cargamento estratosferico de bebidas espirituosas, un tocadiscos y varios LP's de la época.
Aquella noche, muchos huéspedes observaron a una mole carnosa y flácida otear los entresijos del hotel. Posiblemente, fuese el tal Arbuckle, que gustaba de pasearse como Dios-lo-trajo-al-mundo por los pasillos del hotel. 
Cuando Virginia se presentó en la suite empezó a tragar grandes cantidades de alcohol, mientras un Arbuckle extasiado la contemplaba con severa inmadurez. 
Mas tarde, la muchacha tuvo que ir al lavabo a deglutir todo el alcohol. Arbuckle, ensimismado, entró con una embriaguez mas leve para acometer la violación. 
Otras versiones acerca de las lesiones vaginales de Rappe fueron provocadas por Arbuckle con una botella de vino medio vacía, una botella de Coca-Cola o un trozo de hielo afilado. (Hay que reconocer que, aunque se trate de una acto atroz y deleznable, el jodido Arbuckle tenía sus recursos).




                        Arbuckle: orondo sin gracia


Otras versiones aluden a un posible aborto (¿?) de la actriz en aquella noche, y a su vez, agravados por el consumo desmesurado de drugs'n'beers.
Fred Fischbach llenó una jarra con agua fría para reanimar a la víctima. Mas tarde. Arbuckle puso una bolsa de hielos a la altura de la vagina de Rappe. 


Si esta acción se hubiese visto desde el punto de vista de un director de comedias silentes como Chaplin, Leo McCarey o Stan Lauren & Oliver Hardy, hubiesen sabido sacarle jugo a esta situación tan desesperada y convertirla en un gag desternillante con una punch line jocosa como: 'Vaya, parece que los que me vendieron aquel vodka eran bolcheviques, porque mi mujer no se levanta'


Después de todo aquel pifostio, en los juicios salió a la luz la verdadera identidad de Rappe: un mal bicho que abortó 5 veces en su vida, estuvo acusada de prostitución y provocó una sífilis colectiva en los estudios Mack Sennet. 
De buena tinta se dijo que Rappe también podía haber influido en la conducta del susodicho actor, pero aquello fueron rumores que mas tarde fueron desmentidos.
                             Titular de aúpa


Finalmente, Arbuckle fue declarado con un rotundo mazazo inocente de todos los acontecimientos, pero supo que después de aquel escándalo su carrera ya había tocado fondo.
Buster Keaton, gran compañero de fatiga y discípulo de Arbuckle, fue el único que estuvo a su lado durante su etapa crepuscular.
Fue guionista de 'Day Dreams', corto que estuvo dirigido por la buena ala de Keaton (con seudónimo, claro); también participó en algunas escenas de 'El moderno Sherlock Holmes', aunque no se confirmó.
En una ocasión, Keaton bromeó con el hecho de que Arbuckle había dirigido un par de cortos en Gran Bretaña bajo el seudónimo de Will B. Good (por el encontronazo con Rappe y su mediática carrera tras el halo de la ley).
En la etapa crepuscular de su carrera no hay nada reseñable que decir, solo que justamente el día de su muerte había firmado un contrato con la Warner Brothers que le hizo declarar: 'Hoy es el día mas feliz de mi vida'. Pocas horas después, falleció de un ataque al corazón.
                    Arbuckle & Keaton: Química del deshueve


Se puede considerar al malogrado Roscoe Arbuckle un mártir de la comedia. Un hombre benevolente y activo en toda su carrera al que los carroñeros de la prensa se lanzaron contra el sin un ápice de respeto por la figura imperturbable del cómico. 
Ciertamente, Arbuckle hoy en día sigue considerándose como la semilla de un árbol genealógico de cómicos silentes que despuntaron bajo el noble arte de la cuchufleta física, y que se pueden contar por decenas.



martes, 1 de noviembre de 2011

La trepanación explicada a los niños.

Remontémonos hacia el año 1970. En aquellos días de algarabía social y consumo desmesurado de estupefacientes, Amanda Feilding, una inglesa de 27 años de edad se trepanó el cráneo con un torno de dentista delante de un espejo del váter.


La trepanación, para aquellos que no lo sepan consiste en la perforación total o parcial del cráneo con fines médicos o terapéuticos. Las antiguas civilizaciones peruanas creían que la trepanación era un método eficaz para eliminar diferentes enfermedades (dolores de cabeza, jaquecas, cefaleas o incluso tumores) y también para apaciguar el dolor producido por puntas de flecha, cortes, quemaduras, etc.




Aunque el método 'trepanústico' se haya usado con fines de índole curativa, también se le ha atribuido un sinfín de prácticas de caracter esoterico y mistico. Por ejemplo, la tonsura de los frailes es un eco de trepanación vigente.



Muchas tribus indígenas de Africa y el sur de América creen que con la trepanación se consigue un alto nivel de comprensión metal, completa reflexión y en ocasiones, algunos aseguran que llega a aumentar la capacidad comprensiva e intelectual del sujeto.




Pero volviendo al asunto Feilding, la joven Amanda, después de ser examinada por un grupo de neurocirujanos alegó que su trepanación fue realizada para 'alcanzar un nivel de conciencia superior'.
Amanda llevaba mas de cuatro años buscando un cirujano que llevase a cabo tal macabra operación, pero fue inútil. La impaciencia hizo el resto...


Años mas tarde, concretamente en el 2002, Fielding viajó a México para que un neurocirujano le hiciese una segunda escisión en el cráneo para que su trepanación fuese la envidia de su barrio. Actualmente, Fielding es dueña de una prestigiosa galería de Arte en Londres y hace campaña para que el método 'trepanéutico' pueda ser practicado en todas partes del mundo por aquella gente que lo solicite, y que lo cubra la Seguridad Social.
                          'La trepanación recorded de Fielding'


Retrocedamos dos años antes. A finales de Enero del año 2000, Heather Perry, una joven de 29 años residente en Upleadon (Gloucester) se había fugado de casa, argumentando que por graves depresiones y por síndrome de fatiga crónica. Los padres de la joven se pusieron en contacto con la policía para investigar su ausencia.
Heather se había fugado a Pennsylvania, donde se encontró con Peter Halvorson (líder del Grupo Internacional para la Defensa de la Trepanación).
Días mas tarde, Haether Perry regresó a casa el 21 de Febrero. Pero ya no era la misma joven enloquecida que se fugó. Su cráneo albergaba una cicatriz cruciforme en la parte parietal de la cabeza: se había auto-trepanado. Aunque para la comunidad médica es un tema tabú, la trepanación no es ilegal para cualquier persona que desee practicarla.
El FBI intentó investigar a Halvorson por si había influido a la muchacha a abrirse un boquete en el cráneo de dos cm. de ancho. Halvorson negó tales acusaciones y argumentó que Perry estaba decidida a ser trepanada.
Al igual que Fielding, Perry lleva una vida normal e idealizada antes de que su cabeza fuese portadora de una cicatriz, que da fe de que su cráneo llegó a ver la luz del día.


Entrevista a Haether Perry: http://scienceblogs.com/neurophilosophy/2008/08/lunch_with_heather_perry.php


El patrón de estas dos mujeres (ambas inglesas y con veintitantos años cuando su interés por rajarse la cabeza fue en aumento) se debe a diversas tesis argumentadas por el doctor Bart Hughes. 
En 1962, el doctor holandés Bart Hughes desembarcó en la isla de Ibiza para hacer un experimento fisiológico y mental: probaría si la marihuana y el LSD tenían el mismo efecto en sus carnes o si sus consecuencias eran divergentes. 
El médico Hughes se rebajó al mas bajo nivel médico posible y se pasó por el forro todos los consejos médicos de cuantos terapeutas y naturólogos hay en el mundo: se fue de parranda en parranda toda la noche, se metió para el cuerpo varias tandas de kalimotxos, cató cuantas clases de drogas puede aguantar el cuerpo humano y conoció a diferentes mujeres ibicencas con la coletilla / anzuelo de 'soy médico' para ligar... 
En un momento dado de la joven noche ibicenca, Hughes conoció a un joven autóctono que en cada discoteca caminaba cabizbajo llamado Titi. A Hughes le atrajo su imperturbabilidad  y su ensimismamiento, y entablaron una charla. Hughes se mostró amigable con el joven y en un momento dado le preguntó por tal extraña costumbre 'cabizbajera'. Titi le contestó que era su particular forma de colocarse.


                          Bart Hughes, Isaías de la perforación craneal


Días después, Hughes estuvo dándole vueltas a tal pintoresca afición y acabó formulando una curiosa analogía: 'la gravedad es el peor enemigo del hombre'.
El 6 de Enero de 1965, el doctor Hughes se autotrepanó, para así culminar su corpus teórico con un golpe de efecto práctico.
A partir de aquí, nació el Dutch Provos (movimiento-subterraneo-occidental de índole situacionalista, a favor de esta práctica quijotesca e inmemorial) y no tardó en congregar adeptos. 
Su amigo y seguidor Joey Mellen se auto-trepanó en primavera de 1970. 
¿Saben uds. quien era Joey Mellen? Joey Mellen era el esposo de la citada Amanda Fielding, trepanada debido a los impetuosos consejos de su marido. Y aquí cerramos el circulo de trepanaciones modernozoicas.


Puede decirse que la trepanación sigue diversas pautas comunes: 1) el joven pastillero / pajero cañí viaja a Ibiza (o a cualquier isla de placeres inconfesables) atraído por una sustanciosa cantidad de estupefacientes y licores varios que se servirán. 2) el pastillero viaja a Ibiza y comprueba, efectivamente, que allí hay drogas que se regalan en cajas de 12 kilos. 3) se las toma en una larga farra con discoparty y desenfrene zig-zageante incluido 4) vuelve a su hotel ya entrados los primeros rayos de sol mañaneros 5)sube a su habitación y se da cuenta de que su vida esta siendo desperdiciada injustamente por culpa del consumo masivo de pastillas 6) coge su neceser y saca una navaja (o cualquier objeto cortante) 7) practica su trepanación al punto de nieve (sin ahorrar en traumas ni conceptos malsanos). 
Podría considerarse a este método quirúrgico como una lobotomía a la inversa, ya que las lobotomias no te convierten en un zombie tambalente. 


En todo caso, consideramos a la trepanación un técnica tajante de problemas ante la sociedad, familia y amigos en fase pre-embrionaria. ¿Quién sabe? Posiblemente los emo, góticos o cualquier tribu urbana abocada a la autodestrucción consiga adquirirla como método supremo de relajación zen y de neutralizador de cualquier vestigio traumatológico.
                                        'Trepanación en el Arte'


Todavía la gente sigue preguntándose acerca de la efectividad de la trepanación. Es posible, que la trepanación tenga consecuencia indescriptibles y que aún seamos demasiado escépticos para creernos cualquier patraña 'doctorologica', pero lo que si sabemos es que (al igual que las drogas) se pueda resumir en esta frase: 'No sabes lo que es, hasta que no lo pruebas'.


Finalmente, por si todavía queda algún neófito ansioso por sbaer cuan de doloroso puede ser perforarse el cráneo, recomiendo un shockumentary titulado 'A Hole in the Head' (no confundir con la película de Capra). Aquí se habla sin tapujos sobre esta practica    carente de valor científico y médico a la que se le atribuyen componentes mágicos y esotéricos.
 La trepanación, hoy en día, sigue siendo un tema escabroso y tabú para charlar una tarde con la abuela, pero los tiempos cambian; y lo que parecía una práctica meramente curativa y terapéutica, se convierte en un método de autoinmolación que consigue despejar tu mente y ver la realidad como si tuvieses un tercer ojo que analiza cada fragmento que percibes.